El Plan de Ruralidad Segura fue presentado oficialmente en San Luis como una herramienta estratégica para fortalecer la prevención y el control del delito en el ámbito agropecuario.
La iniciativa, denominada Plan de Ruralidad Segura, apunta a profesionalizar a más de 120 efectivos policiales mediante un esquema de capacitación específico en seguridad rural, con fuerte articulación interinstitucional.
El gobernador Claudio Poggi recibió en Casa de Gobierno a la ministra de Seguridad, Nancy Sosa; al jefe de Policía, Juan Carlos Serrano; y al subjefe Néstor Miranda, quienes detallaron los alcances del programa y su cronograma de implementación. Las inscripciones comenzarán el 18 de marzo y las capacitaciones se desarrollarán a partir de abril.
Plan de Ruralidad Segura: capacitación y especialización
La ministra Nancy Sosa explicó que el Plan de Ruralidad Segura contempla un esquema formativo dividido en tres módulos, con instancias virtuales y presenciales. El objetivo es generar una especialización policial en ruralidad, incorporando contenidos técnicos vinculados al sector agropecuario.
El primer módulo abordará aspectos generales de la ruralidad y la documentación requerida en los distintos niveles de producción. El segundo profundizará en bromatología, veterinaria y controles sanitarios agropecuarios. Finalmente, el tercer módulo estará orientado a la investigación criminal del delito rural, veterinaria forense y estrategias de prevención policial.
Cada etapa contará con cartillas específicas y evaluaciones, con el propósito de otorgar un valor agregado real a esta especialidad, algo inédito en la provincia por su alcance y volumen de participantes.
Articulación institucional y respaldo técnico
El Plan de Ruralidad Segura será coordinado por el Ministerio de Seguridad y contará con el acompañamiento del Ministerio de Desarrollo Productivo y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Además, el Ministerio Público Fiscal colaborará en lo relacionado con la investigación judicial.
Un aspecto destacado es la participación de organismos nacionales como el SENASA y entidades rurales, con quienes se viene trabajando en el diseño del programa. Esta articulación busca que la formación esté alineada con las normativas sanitarias, comerciales y productivas vigentes.
En el módulo final participarán instructores de las policías de Córdoba, La Pampa y Santa Fe, provincias que cuentan con experiencia consolidada en seguridad rural. Esta cooperación interprovincial refuerza el carácter estratégico del Plan de Ruralidad Segura y su enfoque técnico-operativo.
Más recursos para la seguridad rural
La ministra Sosa también adelantó que la capacitación estará acompañada por la adquisición de camionetas totalmente equipadas para tareas en zonas rurales. Estas unidades permitirán mejorar la capacidad de patrullaje y respuesta ante delitos como el abigeato, una problemática recurrente en distintas regiones productivas del país.
Asimismo, se trabaja en una actualización legislativa para modernizar procesos y adecuar herramientas normativas a las nuevas modalidades delictivas. En este sentido, el Plan de Ruralidad Segura no solo implica formación, sino también infraestructura y mejoras estructurales.
Desde la perspectiva productiva, el fortalecimiento de la seguridad rural resulta clave para garantizar previsibilidad y proteger el capital de trabajo de los productores. En un contexto donde la eficiencia y la sustentabilidad son ejes centrales, contar con un esquema especializado de control y prevención contribuye directamente a la competitividad del sector.
