Con acción legislativa agroindustrial como foco, Barbechando impulsa consensos clave para convertir al agro en una prioridad nacional.
El impacto de la acción legislativa agroindustrial
El Espacio Legislativo del Agro se ha transformado en una fuerza transversal con 62 legisladores nacionales que representan a 18 provincias. Desde su creación impulsada por Fundación Barbechando, esta bancada ha logrado que la acción legislativa agroindustrial gane terreno en un Congreso donde el campo no siempre tiene visibilidad.
En solo un año, se pasó de una mesa con siete parlamentarios a una articulación política amplia y diversa. Esto fue posible gracias a un enfoque estratégico que combinó información técnica, recorridas por el territorio y una comunicación efectiva, demostrando que el agro puede ser una causa común más allá de las diferencias partidarias.
Estrategia de trabajo: información, territorio y comunicación
Información técnica: Barbechando organizó más de 20 jornadas sobre temas clave como derechos de exportación, biocombustibles, logística y acuerdos internacionales. Estas instancias permitieron a los legisladores acceder a insumos técnicos para incidir con mayor conocimiento y responsabilidad.
Territorio: Ocho recorridas a campo expusieron a los legisladores a la realidad productiva: desde plantas de biocombustibles hasta sistemas de riego y agricultura de precisión. Estas visitas reforzaron una idea central: no se puede legislar lo que no se conoce.
Comunicación: Inspirados en el Frente Parlamentario Agropecuario de Brasil, donde el agro es protagonista del discurso público, Barbechando busca que “sean ellos los que hablen del agro”. Legisladores urbanos y rurales comparten ahora la defensa de un sector clave para el desarrollo federal argentino.

Desafíos 2026: modernización laboral e incentivos al agro
El próximo año legislativo estará marcado por la discusión del Presupuesto Nacional, la reforma laboral y tributaria. Desde el sector agropecuario, se enfatiza la importancia de incluir la Ley 26.727 de trabajo agrario en la reforma laboral general.
Además, se espera que la reforma impositiva contemple medidas que impulsen la inversión: reducción de derechos de exportación, devolución del saldo técnico del IVA, amortización acelerada y estímulos a la genética y fertilización. La acción legislativa agroindustrial debe enfocarse en generar señales claras para un sector que puede aportar aún más a la economía nacional.
Consensos básicos y compromiso colectivo
Un dato alentador: legisladores oficialistas y opositores lograron sentarse a la misma mesa gracias al impulso de Barbechando. El desafío ahora es replicar ese espíritu en el sector privado: unificar criterios, construir acuerdos básicos y desarrollar una agenda a largo plazo.
La acción legislativa agroindustrial no solo debe continuar ganando espacio, sino también consolidarse como herramienta de transformación productiva, institucional y social para el país. La pregunta final es tan potente como necesaria: ¿será capaz el agro argentino de asumir este compromiso colectivo?
