El economista Gustavo Lázzari destacó en el Congreso Ganadero la importancia del cambio de régimen económico como oportunidad clave para el futuro de las Pymes y el sector agroindustrial argentino.

Un nuevo horizonte para el productor: largo plazo y confianza

Durante el Congreso Federal Ganadero de Rosario, Gustavo “Lacha” Lázzari, economista y empresario Pyme, brindó un mensaje directo y alentador a los asistentes: “Argentina no está frente a un plan económico, sino frente a un cambio de régimen”. Según explicó, esto significa que los incentivos para invertir, producir y competir están mutando con perspectivas de largo plazo, más allá de los vaivenes políticos o financieros.

Para Lázzari, es tiempo de actuar como la hormiga, trabajando con constancia y visión estratégica, y no como el hámster que gira sin avanzar. El desafío, remarcó, consiste en repensar las inversiones con amortizaciones más largas, priorizando la sostenibilidad del negocio.

“Se acabó la lógica de recuperar la plata rápido. Hay que apostar a negocios que duren 10, 15 o 20 años”, dijo.

Este cambio de régimen exige también una reforma estructural que respalde la transformación productiva.

Reforma laboral e impositiva: reactivar sin ahogar

Lázzari fue contundente: “Sin reforma, no hay reactivación posible”. Para él, la reforma laboral debe ir acompañada de una tributaria, y no pueden postergarse. Cada día que se demora la modernización legal, especialmente para las pymes, representa un freno a la inversión.

El actual sistema laboral, según explicó, convierte cualquier conflicto en un “pasivo contingente indeterminado”. Esta incertidumbre ahuyenta el crédito, desmotiva la contratación y afecta directamente a quienes producen.

Por eso, reclamó reglas claras: indemnizaciones razonables, topeadas, que protejan al trabajador sin destruir al empleador.

“Ningún pyme está diseñado para lidiar con juicios laborales permanentes. Queremos contratar, no vivir con miedo.”

Este escenario es parte del cambio de régimen necesario para que el país pueda recuperar su tejido productivo.

Pymes, exportación y reactivación desde adentro

Lázzari también cuestionó duramente el actual sistema impositivo, que calificó de “grillete” para la producción. “El dinero que necesitan las Pymes está retenido entre nación y provincias”, afirmó. Propuso una simplificación y reducción de la carga tributaria como condición básica para formalizar y crecer.

Además, resaltó la necesidad de fomentar las exportaciones y de incentivar la inversión privada sin depender de un “plan platita”. La verdadera salida, aseguró, está en la competitividad, la apertura de mercados y en una agenda productiva decidida.

“El Estado debe dejar de pensar en cuánto recauda mañana y empezar a mirar cuánta riqueza puede generarse en los próximos diez años.”

El verdadero motor de este cambio de régimen es la confianza, generada por un marco institucional estable, baja carga impositiva y mejor regulación laboral.