Las Bolsas de Cereales de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos, junto con las Bolsas de Comercio de Chaco, Rosario y Santa Fe, celebraron el anuncio oficial que confirma la continuidad de la rebaja de retenciones para el trigo y la cebada hasta el 31 de marzo de 2026. En un comunicado conjunto, calificaron la decisión como una “buena y esperada medida” que busca incentivar la siembra de cultivos de cosecha fina, mejorar la productividad y traducirse en mayores volúmenes de producción e ingresos de divisas.

Más siembra, más producción, más divisas

La medida llega en un momento clave del calendario agrícola, cuando los productores definen si avanzar o no con la inversión en trigo y cebada. Al reducir la presión impositiva, se espera una mayor superficie sembrada y un incremento en los niveles de producción, algo fundamental para reactivar la economía y fortalecer el ingreso de divisas por exportaciones.

Además de mejorar las condiciones de rentabilidad para el productor, la rebaja de retenciones tiene un efecto positivo en toda la cadena de valor: desde la demanda de insumos y servicios, hasta la logística y la industrialización de los granos. Este círculo virtuoso impacta directamente sobre el empleo rural, el desarrollo regional y la competitividad del sector agroindustrial.

Una buena y esperada medida para retomar el sendero del crecimiento

Las entidades bursátiles que respaldaron la continuidad de la medida destacaron que esta política permite recuperar la previsibilidad y estimular decisiones de inversión a largo plazo. “Es una buena y esperada medida que el sector necesitaba para comenzar a proyectar con certezas”, señalaron.

El anuncio también se enmarca dentro de un esquema fiscal en el que el Gobierno busca mantener el superávit primario, pero sin dejar de lado al sector agropecuario. En este equilibrio entre disciplina fiscal y estímulo productivo, la rebaja de retenciones se convierte en una herramienta clave para dinamizar la economía real.

Hacia un esquema impositivo más competitivo

Los referentes de las Bolsas firmantes expresaron su expectativa de que esta línea de acción se extienda próximamente a todos los cultivos, como parte de una estrategia de largo plazo para diversificar la matriz exportadora y reducir las distorsiones impositivas que afectan al agro argentino.

Reducir las retenciones es una política que viene siendo reclamada hace tiempo por el sector. Su continuidad en trigo y cebada representa una señal positiva para el resto de los cultivos y es, según lo expresado por las entidades, una buena y esperada medida que debería replicarse en otras áreas de la producción agropecuaria.

Conclusión: señales necesarias para el desarrollo rural

El agro argentino continúa siendo uno de los pilares de la economía nacional. Medidas como esta —una buena y esperada medida— permiten al sector recuperar dinamismo, generar empleo, atraer inversiones y aportar divisas en un contexto macroeconómico desafiante. Apostar por una política fiscal que incentive la producción es, sin dudas, una condición indispensable para la recuperación del país.