El ingeniero agrónomo Gustavo Sueldo señala aspectos clave para una gestión ganadera exitosa.
¿En qué consiste la caravana electrónica?
Es una caravana, de tipo botón, que en su interior tiene una antena de cobre y un número. Eso es lo único que tiene, no hay otra cosa. Aparte, hay sistemas de antena, o bastones, que leen el número para identificar al animal y conservan la información que relevan para luego trasladarlas a una computadora.
¿Qué tipo de información se recaba sobre cada animal?
Voy a comentar algunos extremos, y en el medio hay mucha otra información. Tenemos establecimientos en los que se registra desde el nombre del chofer del camión que trajo al animal hasta el nombre del chofer del camión que se lo llevó. Dentro de eso tenes peso de entrada, peso de salida, días de estadía, tratamientos sanitarios, retratamientos, consumo de alimentos, en qué corrales estuvo, cuándo cambió de corral, qué movimientos tuvo, si fue a enfermería o no, a quién fue comprado y a quién fue vendido. Toda esa información está.

Se reúne la información necesaria para medir de acuerdo a los objetivos fijados.
¿Para qué le sirve esa información al productor ganadero? ¿Qué tiene que hacer con esa información?
La información siempre tiene que ayudar a tomar una decisión que conduzca a una acción.
Esa decisión será tomada en función a los objetivos que el productor o la empresa se plantee, qué quiere ver, qué quiere medir. Por ejemplo, en los feedlots se mide peso de entrada, peso de salida, ganancia de peso, eficiencia de conversión, si el animal se atrasa o no.
Normalmente, la información que hay publicada es de promedio, pero el promedio no dice cómo es la estratificación. Y en todas partes se nota que hay grupos de animales eficientes y grupos ineficientes. Normalmente, los ineficientes son un 15% del total. Si no hay un método para detectar ese 15% de ineficientes, el negocio se hace ineficiente. Entonces, la tecnología como la de caravana electrónica ayuda a identificar esos animales, saber cuáles son, saber rápido dónde están se puede actuar. De lo contrario son animales que viven un año en el feedlot, porque no se los quiere llevar nadie. Esa tecnología ayuda a bajar costos.
¿Cuáles son las recomendaciones para el ganadero en cuanto al manejo, a las herramientas que puede usar?
El negocio siempre estará definido por el precio de compra, por el precio de venta y el costo de la dieta. Eso no va a cambiar. Pero sobre eso no se puede hacer nada, porque el precio es el que está en el momento que se compra o que se vende. Lo único que se puede hacer es en qué momento comprar o vender. Y el maíz vale lo que vale en el momento en que se lo va a comprar.
Sí se puede trabajar internamente para ver cómo bajar los costos o cómo se puede hacer más eficiente ese maíz que compro.
Entonces, ¿qué vemos en las poblaciones? Por ejemplo, hay una eficiencia de conversión de 6 kg de materia seca por cada kilo producido, pero en esos 6 kg hay animales de 10.
Sabemos que en ese tipo de animal, el 15% que queda de cola, son ineficientes, que por más que estén más tiempo no van a mejorar, y sólo aumentarán el gasto de comida.
Al momento de hacer esta nota, un animal come por $50 por día, y cuando se atrasan en su terminación por 10 días, son $500 de pérdida, y una caravana electrónica cuesta $50, lo mismo que come en un día, por lo cual no es un costo, sino una inversión.
Por ejemplo, el día que se van los animales gordos, cuando pasa el número 85, hay animales que pasan y nadie los lleva. Entonces, cuando ese animal pasa, el bastón avisa que ese animal es cola, y que lo mejor es venderlo al precio que sea, porque se empieza a perder dinero, por lo cual es mejor que se vaya.
