El Gobierno Nacional ha decidido posponer la obligatoriedad de la implementación de la trazabilidad electrónica en la ganadería bovina hasta el año 2026. Esta medida, que inicialmente estaba programada para ser obligatoria a partir de marzo de 2025, ha sido objeto de debate en el sector agropecuario argentino.

Antecedentes de la trazabilidad electrónica

La trazabilidad electrónica es un sistema que permite el seguimiento detallado de cada animal desde su nacimiento hasta su llegada al consumidor final, utilizando tecnologías como dispositivos electrónicos de identificación. Este método busca mejorar la eficiencia en la gestión ganadera, garantizar la calidad sanitaria y facilitar el acceso a mercados internacionales que exigen altos estándares de control.

En octubre de 2024, el Gobierno anunció la implementación gradual del Sistema Nacional de Trazabilidad Electrónica Individual, con inicio previsto para el 1 de marzo de 2025. El objetivo era fortalecer la producción y el perfil exportador de la ganadería argentina, posicionándola ante mercados y consumidores cada vez más exigentes.

Reclamos del sector agropecuario

Diversas instituciones representativas del agro argentino habían expresado su preocupación y solicitado precisiones sobre la aplicación de la medida. Entidades como Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) manifestaron su rechazo, argumentando que la implementación de la trazabilidad electrónica individual podría imponer cargas adicionales a los productores y complicar el proceso productivo sin una necesidad evidente.

Por su parte, Coninagro, en una jornada ganadera realizada en conjunto con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), destacó la importancia de la trazabilidad individual obligatoria y digital como un pilar fundamental para el futuro de la ganadería. Sin embargo, también señalaron la necesidad de una implementación gradual y consensuada con los productores.

Más recientemente, fue la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos la que reclamó por mayores precisiones sobre la aplicación de la medida.

Opiniones tras la postergación

En una reunión técnica reciente con la Mesa de Enlace, el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, comunicó la decisión de posponer la obligatoriedad de la trazabilidad electrónica hasta 2026. Lucas Magnano, presidente de Coninagro, comentó: «Nos comunicaron la postergación, pero no tenemos muchas precisiones. En apariencia, eso es lo que se va a definir y lo que va a comunicar el Secretario Iraeta».

Carlos Castagnani, presidente de CRA, evaluó positivamente el mensaje y señaló que, tras la reunión del 6 de febrero con el ministro de Economía, Luis Caputo, se esperan más detalles sobre la medida. Andrea Sarnari, presidenta de Federación Agraria Argentina (FAA), expresó que el encuentro fue de trabajo y que se analizaron los alcances de la medida, poniendo en agenda las preocupaciones del sector.

Por parte de las entidades, participaron los presidentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, junto a Matías Velasco; de Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, y de Coninagro, Lucas Magnano, y la vicepresidente segunda de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Eloisa Frederking junto a Nicolás Ginatta.

Estuvieron presentes, además, el jefe de Gabinete de la SAGyP, Martín Fernández, y el subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe.

Perspectivas futuras

La postergación de la obligatoriedad de la trazabilidad electrónica brinda al sector ganadero argentino más tiempo para adaptarse a los nuevos requerimientos tecnológicos y operativos. Se espera que, durante este período, el Gobierno y las entidades agropecuarias trabajen en conjunto para asegurar una implementación efectiva que beneficie tanto a los productores como a la cadena de valor en su conjunto.