Esa frase, que hasta la semana pasada significaba que el empleado que contradecía al sindicato era pasible de amenazas y agresiones, ahora cambió de sentido. Los empleados de SanCor que se animaron y trabajaron, especialmente en las plantas industriales de Gálvez y Devoto, recibieron este martes 26 de diciembre, el pago semanal prometido por la cooperativa.

Cuando el pasado viernes 22 apareció imprevistamente el llamado a conciliación obligatoria en el conflicto entre SanCor y ATILRA, todo se encaminaba a que la Nochebuena y la Navidad fueran de la más tristes que se pudieran recordar en el ámbito de SanCor.

La inflexible negativa sindical

Es que la férrea intransigencia de las autoridades gremiales, que se tradujo durante interminables dos meses en amenazas y aprietes a sus propios afiliados y a los mismos dirigentes de la cooperativa, con medidas que interfirieron en la producción y en la comercialización, y hasta en el bloqueo de instalaciones, indicaban que nada iba a cambiar.

No bastaba que los mismos empleados le dijeran a sus delegados que intercedieran ante la Comisión directiva sindical y ante el mismísimo Secretario general para que se detuvieran en su insólito afán de hacerse de las instalaciones de la empresa. Tampoco que se expresaran en contra del extraño interés (y de un respaldo externo poco claro) y que les permitieran ganarse el dinero que necesitan para su día a día. Por el contrario, los capitostes del gremio, emulando las políticas populistas que tanto se conocen en Argentina, entregaron dinero a sus más cercanos seguidores. Un dinero en efectivo que se movía en bolsos y del que nada se sabe de su origen, quitándoles toda su dignidad a los trabajadores e ignorando a quienes no los adulan.

Ahora sí, «en SanCor, el que trabaja, cobra» (en el buen sentido)

La buena noticia es que, tal como lo había anunciado SanCor en su propuesta de pagos al gremio reiteradamente, este martes 26 de diciembre, SanCor pagó $250.000 a todos los empleados que volvieron hace más de una semana a sus puestos de trabajo. Es algo que ocurrió principalmente en Gálvez y Devoto. El resto de los empleados, los que se sometieron al gremio, recibió una paga semanal que no llegó al 10% de ese monto. Son muchos los mensajes que recibimos de empleados, a través de los distintos canales de comunicación de Ganadería y Negocios, contándonos la novedad.

Es que tal como lo dijera SanCor en sus presentaciones ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, los montos que dispone para hacer frente a sus acreencias provienen del flujo de fondos que logra al producir y vender en el mercado la leche que recibe de sus asociados y, en menor volumen, de terceros.

Así queda demostrada la voluntad de los dirigentes de la Cooperativa de cumplir con lo comprometido tantas veces, y que tantas veces fuera negado por el ATILRA. También queda expuesto ante los trabajadores que hay segundas intenciones de las autoridades sindicales al promover una paralización extremista de las actividades empresarias.

Apoyos y reacciones

Tras la noticia del llamado a conciliación obligatoria, fueron muchas las voces que recibieron con alegría que se volviera al trabajo. Empleados, productores, organizaciones empresarias y consumidores fueron sumándose en las redes a las expresiones de aliento a la empresa.

Este martes 26, en horas de la mañana, el Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la provincia de Santa Fe, Roald Báscolo, visitó las instalaciones de la empresa en Sunchales, según contó él mismo en la red social Instagram. Allí se lo vio al presidente de SanCor, Alberto Sánchez, quien manifestó su conformidad por ver de nuevo la empresa en movimiento.

El Movimiento de Empresarios Antibloqueos (@MEABArgentina), muy reconocido por su lucha contra los abusos de quienes interfieren en el normal desenvolvimiento de las actividades empresarias, principalmente mediante la modalidad de bloqueos, logró amplia repercusión ante la noticia.

Otro tanto hizo la reconocida abogada mediática y legisladora provincial de Buenos Aires, María Florencia Arietto, quien insiste en sancionar penalmente a las organizaciones que realizan estas prácticas abusivas.

En su momento, la canciller argentina, Diana Mondino, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también prestaron especial atención al conflicto. Finalmente, fue la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien sancionó la conciliación obligatoria por el término de 15 días, permitiendo así que se retomen las tareas.